Biotecnología y vacunas contra COVID-19

Actualmente hay más de 140 vacunas en diferentes etapas de desarrollo contra el virus SARS-CoV-2. Desde comienzos de 2020, muchos grupos de investigación de organizaciones públicas y privadas vienen trabajando para lograr una vacuna segura y eficaz.

Varias de estas vacunas se basan en estrategias “clásicas”, como el uso de virus inactivados o atenuados, pero la mayoría se han generado usando técnicas de ADN recombinante o ingeniería genética.

En cuanto al grado de avance, hoy hay más de 125 vacunas que se encuentran en ensayos pre-clínicos y 21 que ya se están probando en humanos. De estas últimas, 10 están en Fase I, 8 en Fase II y 3 en Fase III.

¿En qué consisten estos ensayos?

Para que una vacuna sea autorizada por las agencias regulatorias, se deben completar diferentes ensayos para probar su seguridad y eficacia.

Durante los ensayos pre-clínicos, las vacunas se prueban en animales (generalmente ratones o monos), para ver si pueden generar una respuesta inmune y estudiar qué tipo de respuesta producen.

Si estos ensayos resultan exitosos, se solicita autorización a las autoridades regulatorias para iniciar los estudios en personas (ensayos clínicos), los cuales suelen dividirse en tres fases:

  • - Fase I: la vacuna se administra a un grupo pequeño de personas sanas para estudiar su seguridad (si causa o no efectos adversos a la salud) e inmunogenicidad (si es capaz de producir una respuesta inmune)  
  • - Fase II: la vacuna se administra a cientos de personas, generalmente agrupadas según determinadas características (por ejemplo, edad) e incluyendo grupos de riesgo. En esta fase también se estudia la seguridad e inmunogenicidad de la vacuna.
  • - Fase III: la vacuna se administra a miles de personas y se estudia en qué medida se infectan, en comparación con quienes recibieron un placebo (es decir, cuán eficaz resultó la vacunación).

Luego de este proceso, las agencias regulatorias estudian los resultados de las diferentes fases y toman la decisión sobre la autorización de la vacuna.

¿Qué tipos de vacunas se están ensayando?  

- Vacunas basadas en ácidos nucleicos. Son vacunas que emplean fragmentos de ARN o ADN del virus. Cuando estos ácidos nucleicos ingresan a las células de las personas, sirven de molde para producir proteínas virales, las que inducen una respuesta inmune específica. Hay 7 vacunas de este tipo en desarrollo avanzado, incluyendo la de la empresa Moderna, que entra en julio a la Fase III.

- Vacunas basadas en vectores virales. Son vacunas recombinantes en las que se usan otros virus para introducir los genes del coronavirus en las células. La más avanzada de estas vacunas es la desarrollada en conjunto por AstraZeneca y la Universidad de Oxford. Basada en un adenovirus como vector, ya se encuentra en Fase III en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica.

- Vacunas basadas en proteínas del virus. También llamadas vacunas de subunidades, se basan en proteínas o partes de proteínas del virus, capaces de inducir la respuesta inmune deseada. Estas proteínas (o los fragmentos) suelen administrarse con adyuvantes o formando parte de micropartículas o complejos que ayudan a producir la respuesta inmune. Las que se encuentran en ensayos clínicos son las vacunas de las empresas Novavax (EEUU), Clover Biopharmaceuticals (China) y Anhui Zhifei Longcom (China).

- Vacunas basadas en el virus completo. Son vacunas que usan el virus entero inactivado o debilitado para provocar una respuesta inmune, pero sin causar la enfermedad. Hay 3 vacunas inactivadas desarrolladas en China y que se encuentran en Fase III (Sinopharm), Fase II (Academia de Ciencias Médicas) y Fase I/II (Sinovac Biotech).

 

¿Se están desarrollando vacunas contra COVID-19 en Argentina?

En Argentina hay dos equipos que están desarrollando vacunas contra la COVID-19. Por un lado, un equipo de la Universidad Nacional de San Martín y, por otro, un equipo de la Universidad Nacional del Litoral, en conjunto con las empresas Cellargen Biotech y Biotecnofe. Ambos equipos trabajarán con vacunas recombinantes basadas en proteínas del virus.

 

¿Cuánto tiempo llevará?

Lograr una vacuna segura y eficaz, que asegure protección duradera en toda la población, es un enorme desafío. Se cree que la aprobación de una vacuna para COVID-19 llevará al menos un año. Pero después habrá que producirla a gran escala y con los estándares de calidad adecuados. Distribuirla y administrarla a toda la población mundial también será un gran desafío, y aún no sabemos cuántas dosis serán necesarias para lograr una inmunidad duradera.

La buena noticia es que los científicos hoy cuentan con muchos conocimientos y herramientas para avanzar rápido: todo lo aprendido con otros coronavirus (SARS, MERS), la posibilidad de secuenciar rápidamente el genoma del nuevo coronavirus que circula en los diferentes países, modernas técnicas bioinformáticas y biotecnológicas y un permanente intercambio entre instituciones públicas y privadas de todo el mundo. Si a esto le sumamos los esfuerzos coordinados entre gobiernos, agencias y laboratorios, podemos pensar que estamos en el camino, que falta un tiempo, pero no tanto.

 


Fuentes:

- Draft landscape of COVID-19 candidate vaccines. https://www.who.int/publications/

- Coronavirus Vaccine Tracker. https://www.nytimes.com/

- Vacuna argentina contra el COVID-19: las características de los proyectos que lideran dos universidades públicas. https://www.redaccion.com.ar/vacuna-argentina-contra-el-covid-19

 

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